Al hacer referencia al OPCAT pensamos de inmediato en que el trabajo de prevención está a cargo naturalmente de los Mecanismos de Prevención de la Tortura (MNP). Sin embargo, existen otros actores a nivel nacional que también cumplen un rol fundamental en todo el ciclo de prevención, investigación, documentación, sanción y reparación de la tortura y los malos tratos.
Entre ellos destacan las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (INDH) y la academia. Bajo esta premisa, la APT desarrolló una agenda de trabajo en Chile orientada a fortalecer el diálogo y la cooperación con ambos sectores, reconociendo su contribución estratégica para la implementación efectiva de las obligaciones internacionales en materia de prevención de la tortura.
Así la APT en colaboración con el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile, organizaron un seminario orientado a analizar los avances y retrocesos en la implementación de las obligaciones internacionales del Estado en materia de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. El encuentro reunió a representantes del Ministerio Público, Defensoría Penal Pública, fuerzas de seguridad, organismos especializados y academia, generando un espacio de reflexión sobre los desafíos actuales en materia de prevención, investigación y rendición de cuentas. Entre los temas abordados destacaron el impacto de la Ley Naín-Retamal en la persecución penal de casos de malos tratos, la aplicación del Protocolo de Estambul y los desafíos pendientes para garantizar una reparación integral a las víctimas.
La colaboración con las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos resulta fundamental para fortalecer la prevención de la tortura más allá de las visitas de monitoreo. Gracias a sus mandatos amplios de promoción, protección y defensa de los derechos humanos, las INDH están en una posición privilegiada para identificar tendencias y patrones de violaciones, visibilizar problemáticas estructurales y promover reformas institucionales.
La visita también incluyó una actividad académica organizada por el Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana (CESC) y el Magíster en Criminología y Gestión de la Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile. El seminario, titulado “El encierro en clave de género: una aproximación a las condiciones de mujeres privadas de libertad”, reunió a académicas, estudiantes, autoridades y organizaciones de la sociedad civil para analizar temas como la violencia en cárceles de mujeres, las barreras para la reinserción social y los desafíos metodológicos para incorporar la perspectiva de género en las políticas públicas y la investigación aplicada.
La colaboración con universidades y centros de investigación constituye además una apuesta estratégica para la prevención de la tortura a largo plazo. Involucrar a estudiantes y jóvenes profesionales en procesos de formación y reflexión sobre los derechos humanos en contextos de privación de libertad contribuye a fortalecer una nueva generación de operadores de justicia, investigadoras e investigadores, responsables de políticas públicas y profesionales penitenciarios con una comprensión más profunda de los estándares internacionales y de los desafíos asociados a la prevención de la tortura y los malos tratos.
A través de estas iniciativas, la APT fortaleció el diálogo entre instituciones públicas y academia, promoviendo la incorporación de los estándares internacionales de prevención de la tortura tanto en la práctica institucional como en los procesos de formación, investigación y desarrollo de políticas públicas. De esta manera, contribuyó a la construcción de una cultura de prevención que involucra a las generaciones actuales y futuras de profesionales vinculados al sistema de justicia y la privación de libertad.