Los tratados y estándares internacionales de derechos humanos

La tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes están prohibidos por una serie de tratados internacionales de derechos humanos.

Además, también están prohibidos por el derecho internacional humanitario (derecho de los conflictos armados), el derecho penal internacional y el derecho internacional sobre los refugiados.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1950) es el documento fundador del sistema internacional de derechos humanos. Aunque no es propiamente un tratado, se considera un reflejo del derecho internacional consuetudinario y es vinculante para todos los Estados. El artículo 5 establece lo siguiente: “Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”. La Declaración Universal de los Derechos Humanos también afirma que toda persona tiene derecho “a un recurso efectivo” que la ampare contra los actos que violen sus derechos fundamentales.

La Convención contra la Tortura

La Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (Convención contra la Tortura) de 1984, es el tratado internacional más completo frente a la tortura y contiene una serie de disposiciones fundamentales para su prevención. Más información sobre la Convención.

El Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura

La Convención contra la Tortura se complementa por medio de un Protocolo Facultativo (OPCAT), que fue adoptado en el año 2002 y entró en vigor en el año 2006. El Protocolo Facultativo no establece nuevos estándares normativos. En su lugar, refuerza las obligaciones específicas para la prevención de la tortura expresadas en los artículos 2 y 16 de la Convención, mediante el establecimiento de un sistema de visitas periódicas a los lugares de detención. Estas visitas son llevadas a cabo por un organismo internacional (el Subcomité para la Prevención de la Tortura) así como por organismos nacionales (conocidos como Mecanismos nacionales de prevención). Más información sobre el Protocolo Facultativo.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

El artículo 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos estipula que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”. Además, el artículo 10 establece que “toda persona privada de libertad será tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano”. No se permite en ningún caso la suspensión del derecho a no ser sometido a torturas y otras formas de malos tratos. El PIDCP establece además las garantías jurídicas y procesales relativas a la privación de la libertad así como el derecho a un juicio justo (artículos 9, 10, 14, 15).

La Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas

La Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (CPPDF), es el tratado internacional de derechos humanos más reciente (2010). En el mismo, se prohíbe la desaparición forzada, que ha sido reconocida como una forma de tortura. Se exige a los Estados que tipifiquen la desaparición forzada como delito, además de instarles a aplicar varias garantías jurídicas y procesales relativas a la privación de la libertad. Es la primera vez que muchas de estas garantías jurídicas y procesales son incluidas explícitamente en el texto de un tratado. Así pues, la plena aplicación de las garantías relativas a la privación de la libertad establecidas por la CPPDF contribuirá igualmente a prevenir la tortura.

Otros tratados internacionales de derechos humanos

Los siguientes tratados contienen artículos específicos sobre la prohibición de la tortura:

  • La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) prohíbe la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes (artículo 15) y alienta a los Estados a prevenir la tortura y los malos tratos de las personas con discapacidad, en igualdad de condiciones con las demás personas. También requiere que los Estados adopten medidas para impedir la explotación, la violencia y el abuso (artículo 16).
  • La Convención sobre los Derechos del Niño exige a los Estados parte la garantía de que ningún niño será sometido a torturas ni a otros malos tratos (artículo 37).
  • La Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares prohíbe la tortura y otros malos tratos (artículo 10).

Estándares de las Naciones Unidas

Las Naciones Unidas han desarrollado una serie de normativas aplicables a la prevención de la tortura:

  • Las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos
  • Los Principios Básicos para el Tratamiento de los Reclusos
  • El Conjunto de Principios para la Protección de Todas las Personas Sometidas a Cualquier Forma de Detención o Prisión
  • Las Reglas para la Protección de los Menores Privados de Libertad
  • Las Reglas de las Naciones Unidas para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de la libertad para las mujeres delincuentes (Las Reglas de Bangkok).

Estándares relacionados con la labor de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley:

  • El Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley
  • Los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley

Estándares relativos al papel de los médicos en la prohibición y prevención de la tortura:

  • Los Principios de ética médica aplicables a la función del personal de salud, especialmente los médicos, en la protección de personas presas y detenidas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes
  • Los Principios relativos a la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes (Protocolo de Estambul).