Organizaciones de derechos humanos del continente americano urgen el cierre de Guantánamo en su XIV aniversario

El 11 de enero de 2002, siguiendo la oleada de “medidas antiterroristas” dictadas por el gobierno de Estados Unidos luego de los atentados del 11/9, el expresidente de ese país, George W. Bush, abrió el centro de detención de Guantánamo, situado en la base naval norteamericana en la Bahía de Guantánamo, Cuba.

Catorce años después, el centro de detención permanece abierto y pervive como símbolo mundial de la ilegalidad y la injusticia. Guantánamo es una aberración y una solución falsa a la amenaza terrorista. Es imposible que alguien alegue desconocimiento de los abusos cometidos contra las personas alguna vez o aún recluidas allí: desde torturas hasta la detención indefinida.