Quiénes somos

La Asociación para la Prevención de la Tortura fue fundada en 1977 por el banquero y abogado suizo, Jean-Jacques Gautier. Nuestro trabajo se basa en la idea de que la tortura y otras formas de malos tratos tienen lugar a puerta cerrada, fuera de la vista del público. Razón por la que promovemos la transparencia en todos los lugares de detención.

La tortura es una de las violaciones más graves de los derechos fundamentales de una persona, ya que destruye su dignidad, su cuerpo y su mente. Los efectos negativos de la tortura pueden afectar incluso a sus familiares y a su comunidad. 

Jean-Jacques Gautier creía firmemente que era posible prevenir la tortura por medio de un sistema mundial de visitas espontáneas a los lugares de detención llevadas a cabo por actores externos. Esta idea visionaria tuvo un gran impacto en la lucha contra la tortura a escala mundial. La APT se sitúa en el origen de los principales tratados regionales e internacionales sobre prevención de la tortura, incluido el Protocolo Facultativo de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura (OPCAT) y el Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura.

En los últimos años, el concepto de la prevención de la tortura ha ido ganando terreno en todo el mundo. Alrededor de 80 Estados se han adherido al sistema del OPCAT y han aceptado abrir las prisiones, las comisarías de policía y los lugares de detención al escrutinio externo.

No obstante, a pesar de los progresos positivos y de su prohibición absoluta en el derecho internacional, la tortura sigue estando muy extendida. La violencia policial, el hacinamiento en las prisiones, las condiciones inhumanas en los centros de detención para los solicitantes de asilo y demás tipos de violaciones son muy frecuentes en todo el mundo.

Ningún Estado es inmune a la tortura y los malos tratos.