Marcos legales y politicos

La tortura nunca puede ser aceptada. No hay circunstancias excepcionales - ni guerras, amenazas o emergencias públicas - que puedan justificar el uso de la tortura. La tortura está absolutamente prohibida por el derecho internacional.

Esta prohibición absoluta queda reflejada en numerosas tratados internacionales y regionales, y se considera obligatoria en todos los Estados como una norma consuetudinaria.

Los Estados no sólo están obligados a respetar esta prohibición absoluta, sino que también tienen la obligación de evitar que se produzcan casos de tortura y malos tratos.

La APT fomenta el establecimiento de un marco jurídico eficaz para prevenir la tortura, compuesto por los tratados y estándares internacionales y regionales, así como por las leyes y normas nacionales.