Las organizaciones de la sociedad civil

Las organizaciones de la sociedad civil son fundamentales para la prevención de la tortura. En muchos países, las organizaciones de la sociedad civil llevan a cabo visitas a los lugares de detención, ya sea para prestar servicios (religiosos, sanitarios, legales, etc.) o para evaluar las condiciones de detención y el trato que reciben las personas detenidas.

Entre los actores más importantes de la sociedad civil se encuentran las principales ONG de derechos humanos, así como los centros de rehabilitación para los supervivientes de la tortura y las asociaciones de personas detenidas y/o sus familiares. Su implicación en las estrategias y acciones en el ámbito de la prevención de la tortura pueden porporcionar una voz a las personas que han sido detenidas y/o sometidas a tortura. Estas organizaciones son capaces de proporcionar observaciones únicas y de primera mano acerca de la situación de las personas privadas de libertad.

Entre el resto de organizaciones relevantes se podrían incluir los comités de personas detenidas, los grupos profesionales, tales como los colegios de médicos y abogados, los grupos religiosos, las instituciones académicas y los grupos que representan a los refugiados, los solicitantes de asilo, los inmigrantes, las mujeres, los niños, las personas del colectivo LGBT, las personas que viven con personas discapacitadas y las minorías étnicas o culturales.