Jean-Jacques Gautier

Jean-Jacques Gautier (1912-1986) nació en Chêne-Bougeries, Ginebra, en el seno de una familia de destacados banqueros.

Estudió derecho y obtuvo un doctorado. Más tarde se incorporó al banco privado Pictet & Cie y se convirtió en uno de sus asociados. De forma paralela a su exitosa carrera profesional y política, Gautier mostró un fuerte compromiso con los ideales humanitarios y de ayuda para las personas menos privilegiadas.

La primera campaña de Amnistía Internacional para la abolición de la tortura, en el año 1973, lo marcó profundamente. Impulsado por sus creencias cristianas, e inspirado por el creciente movimiento anti-tortura, Jean-Jacques Gautier decidió pedir la jubilación anticipada para dedicarse íntegramente a la lucha contra la tortura. Según él, la tortura es “el arma absoluta al servicio de los poderes del mal y la vergüenza de nuestro siglo.”

Tras una investigación exhaustiva, Gautier tuvo una nueva idea: la apertura de las puertas de todos y cada uno de los lugares de detención a la vigilancia exterior. Tenía un objetivo concreto: evitar la tortura por medio de la prevención.

Artículos publicados en Le Monde el 14 y 15 agosto de 1983 y en La Vie, el 22 de septiembre de 1983.