El personal médico

Los médicos y otros profesionales sanitarios cualificados desempeñan un papel importante en la prevención de la tortura, especialmente como miembros de los equipos de monitoreo en los lugares detención.

Sólo un médico podrá evaluar todos los aspectos relacionados con un determinado lugar de detención que puedan tener un impacto sobre la salud, discutir sobre temas específicos de salud con las personas detenidas y con las autoridades, evaluar los servicios sanitarios en el lugar de detención, así como la calidad de la atención recibida y, lo más importante, podrá proporcionar la experiencia médica esencial en materia de prevención de la tortura y otros malos tratos.

La perspectiva sanitaria no debe limitarse a las visitas. El personal médico y los demás profesionales sanitarios pueden proporcionar una valiosa contribución al diálogo con las autoridades pertinentes (por ejemplo, con los servicios de salud penitenciarios, el ministerio de sanidad, etc.). Un punto de vista médico es vital en todas las reflexiones sobre la prevención de la tortura y la mejora del sistema y las condiciones de detención, incluidas las observaciones sobre los aspectos legislativos.