Contacto con el mundo exterior

Las personas detenidas están en prisión, o bien cumpliendo una pena o por juicios pendientes, y la gran mayoría de ellas serán puestas en libertad y volverán a la comunidad algún día. Garantizar que las personas privadas de libertad puedan mantener el contacto con sus familias a través de visitas, llamadas telefónicas y correspondencia es un derecho fundamental que no puede ser suprimido a modo de castigo. Este contacto puede suponer un apoyo vital para las personas detenidas y facilitar su reinserción tras su puesta en libertad. Se permite que las autoridades limiten en cierta forma este contacto, pero las restricciones deben ser necesarias y proporcionales.

Mantenerse en contacto con el mundo exterior a través de la televisión, radio, periódicos y revistas también es de gran importancia para la salud mental de las personas detenidas, y contribuye a su capacidad para integrarse con éxito en la sociedad al obtener su libertad. Las autoridades deben proporcionar acceso a una gama amplia de materiales y medios que se adapten a las necesidades e intereses de los diferentes grupos lingüísticos, de edad, sexo, y a las distintas capacidades físicas y mentales.

Cuando se detiene a personas extranjeras, el acceso a la asistencia consular es un derecho importante que puede reducir los riesgos de malos tratos y contribuir a garantizar que tengan acceso a asistencia legal para el juicio. El personal consular también puede ayudarles a obtener intérpretes y a ponerles en contacto con sus familias o con grupos de apoyo locales.

En el entorno de detención existe el riesgo constante de que las prácticas corruptas del personal penitenciario, o de las estructuras de gobierno internas de la población penitenciaria, impidan que algunas personas detenidas tengan acceso al mundo exterior. Además, las  personas en situación de vulnerabilidad privadas de libertad como las mujeres, la infancia y las personas jóvenes, las personas LGBTI, las extranjeras o las que pertenecen a pueblos indígenas enfrentan desventajas sistémicas – por ejemplo, las barreras del idioma.

Cuando una persona es privada de su libertad, las conexiones familiares a menudo adquieren una gran importancia. La familia puede jugar un papel de apoyo emocional y material vital para las personas detenidas en los momentos difíciles. El contacto con la familia durante el periodo de detención representa un vínculo entre ellas y el mundo exterior y, a menudo, puede servir como salvaguardia. La familia podrá...

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Todas las personas privadas de libertad tienen derecho a enviar y recibir correo, así como a realizar y recibir llamadas telefónicas, excepto en situaciones muy específicas. Cualquier limitación a este derecho deberá hacerse por razones legítimas, de la manera menos restrictiva y durante el menor tiempo posible.

Las llamadas telefónicas y la correspondencia son un medio...

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El periodo de detención – particularmente en los primeros días – puede ser una experiencia muy traumática para las personas extranjeras detenidas. Muchas no hablan el idioma local, y podrían no entender por qué están siendo detenidas, o cómo funciona el sistema legal del país. En estas circunstancias, su derecho a tener contacto con un o una representante consular de su...

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El derecho de las personas detenidas a tener acceso con el mundo exterior implica un acceso regular y significativo a las noticias, información y entretenimiento que esté disponible gratuitamente en el exterior. La televisión, radio, periódicos, libros y revistas son todos medios que permiten a las personas detenidas permanecer en contacto con los acontecimientos en la sociedad, construir o desarrollar...

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Contacto con el mundo exterior

Las personas detenidas están en prisión, o bien cumpliendo una pena o por juicios pendientes, y la gran mayoría de ellas serán puestas en libertad y volverán a la comunidad algún día. Garantizar que las personas privadas de libertad puedan mantener el contacto con sus familias a través de visitas, llamadas telefónicas y correspondencia es un derecho fundamental que no puede ser suprimido a modo de castigo. Este contacto puede suponer un apoyo vital para las personas detenidas y facilitar su reinserción tras su puesta en libertad. Se permite que las autoridades limiten en cierta forma este contacto, pero las restricciones deben ser necesarias y proporcionales.

Mantenerse en contacto con el mundo exterior a través de la televisión, radio, periódicos y revistas también es de gran importancia para la salud mental de las personas detenidas, y contribuye a su capacidad para integrarse con éxito en la sociedad al obtener su libertad. Las autoridades deben proporcionar acceso a una gama amplia de materiales y medios que se adapten a las necesidades e intereses de los diferentes grupos lingüísticos, de edad, sexo, y a las distintas capacidades físicas y mentales.

Cuando se detiene a personas extranjeras, el acceso a la asistencia consular es un derecho importante que puede reducir los riesgos de malos tratos y contribuir a garantizar que tengan acceso a asistencia legal para el juicio. El personal consular también puede ayudarles a obtener intérpretes y a ponerles en contacto con sus familias o con grupos de apoyo locales.

En el entorno de detención existe el riesgo constante de que las prácticas corruptas del personal penitenciario, o de las estructuras de gobierno internas de la población penitenciaria, impidan que algunas personas detenidas tengan acceso al mundo exterior. Además, las  personas en situación de vulnerabilidad privadas de libertad como las mujeres, la infancia y las personas jóvenes, las personas LGBTI, las extranjeras o las que pertenecen a pueblos indígenas enfrentan desventajas sistémicas – por ejemplo, las barreras del idioma.

Visitas familiares

Cuando una persona es privada de su libertad, las conexiones familiares a menudo adquieren una gran importancia. La familia puede jugar un papel de apoyo emocional y material vital para las personas detenidas en los momentos difíciles. El contacto con la familia durante el periodo de detención representa un vínculo entre ellas y el mundo exterior y, a menudo, puede servir como salvaguardia. La familia podrá...

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Correspondencia / teléfono / Internet

Todas las personas privadas de libertad tienen derecho a enviar y recibir correo, así como a realizar y recibir llamadas telefónicas, excepto en situaciones muy específicas. Cualquier limitación a este derecho deberá hacerse por razones legítimas, de la manera menos restrictiva y durante el menor tiempo posible.

Las llamadas telefónicas y la correspondencia son un medio...

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Contacto consular

El periodo de detención – particularmente en los primeros días – puede ser una experiencia muy traumática para las personas extranjeras detenidas. Muchas no hablan el idioma local, y podrían no entender por qué están siendo detenidas, o cómo funciona el sistema legal del país. En estas circunstancias, su derecho a tener contacto con un o una representante consular de su...

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El acceso a la información externa

El derecho de las personas detenidas a tener acceso con el mundo exterior implica un acceso regular y significativo a las noticias, información y entretenimiento que esté disponible gratuitamente en el exterior. La televisión, radio, periódicos, libros y revistas son todos medios que permiten a las personas detenidas permanecer en contacto con los acontecimientos en la sociedad, construir o desarrollar...

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